En el tiempo se da y se recibe

Pasas, caminas, saludas, pero quien inicia siempre la primera conversación o da el primer paso es siempre la misma persona. No hablo del chico o de la chica de turno, es lo primero que hay que dejar claro. Aunque también entra dentro de este macro pensamiento que quiero transmitir pero mi cometido no es limitar sino ampliar los horizontes y resaltar que en todo caso iría más dirigido a la amistad o a saber … pero no quería dejarlo cerrado solo a esa posibilidad a la que tiende la gente.

Entonces, si seguimos con el hilo, la persona que es siempre la que da pie se pregunta: ¿pasa de mi? Y sí es así, no se quiere asumir, no se quiere reconocer o ver el rechazo que la otra persona muestra hacia ti, ¿por qué motivo? Cuando una situación actual es totalmente contraria a la habida, uno comienza a pensar en las causas que dieron paso a esta situación poco creíble, chocante pero que es la que es, y con esta es con la que debes de jugar, no es lo que fue, sino la que es. ¿Por qué no entender, el presente sin dejar de partir del pasado pero no queriendo vivir del mismo? El aferramiento, o que palabra tan grotesca, más como diría yo, tal vez, la rutina, la costumbre, hace que nos hagamos hasta nuestro propio destino de esta forma y por eso pensemos que estamos destinados porque nos prendemos en muchas ocasiones en lo que fue, ya sea en el amor, en la amistad, en nuestro lugar de residencia, que se yo … la cuestión es buscar lazos y explicaciones a situaciones que no tienen más que una explicación, o quizá miles, y ¿creemos que la vamos a encontrar, siempre una que es la adecuada y por ende la correcta? Claro que encontrar, siempre encontramos algo, hay que apoyarse en pensamientos o en algo que tenga forma y materia pero con el tiempo todos estos mismos recursos serán suplantados por otros y los que queden serán los que nos saluden antes, ahora y después.

Ya saben, dar es más difícil que a que nos den, hasta incluso cuando vamos a dar un bofetón, es más fácil recibirlo porque no hay suficiente fuerza de voluntad para darlo a no ser que estemos borrachos o hayamos tomado a saber que demonios. No pretendo potenciar la violencia, pero si tratar de mover el esqueleto y las cuerdas vocales de aquellos que no se dan porque es más fácil recibir.

No somos como la sombra del árbol o como el árbol de la sombra que da y recibe, recibe y da. Si tan parecidos somos a la naturaleza, ¿Qué nos queda de ella? Queda el no ser árbol y por lo tanto el no poder dar sombra a aquellos que parecen ser como nosotros, o al menos, eso nos han dicho.


~ por Rosae en Abril 10, 2008.

Una respuesta to “En el tiempo se da y se recibe”

  1. Nunca he sido muy proclive a eso de poner la otra mejilla… aunque tampoco soy dado a arrear guantazos a la gente. Supongo que prefiero vivir sin molestar y con la esperanza de no ser molestado; cada día que pasa me descubro un poco más huraño… que no hurón.
    Un fuerte abrazo desde el Otro Lado.

Escribe un comentario